La Corporación Empresarial del Oriente (CEO) se sumó al debate nacional tras la suspensión provisional del decreto que aumentaba el salario mínimo para 2026. A través de un comunicado oficial, el gremio que representa a 124 empresas estratégicas de la subregión hizo un llamado urgente al Gobierno nacional para que la nueva cifra se defina bajo criterios técnicos y de diálogo social. Para la CEO, si bien es fundamental garantizar un ingreso digno para los trabajadores, este objetivo no debe comprometer la estabilidad del sector productivo ni la sostenibilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que son el motor de empleo en el Oriente antioqueño.
El gremio advirtió que un incremento salarial que ignore variables como la productividad y la inflación real podría generar un efecto bumerán, resultando en una menor contratación de personal y un aumento de la informalidad laboral. “Cuando los incrementos se desconectan de la realidad económica, la presión sobre las empresas pone en riesgo el empleo formal”, señaló la corporación. En este sentido, la CEO instó a las partes sentadas en la mesa de concertación a mirar el largo plazo, protegiendo tanto el poder adquisitivo de los ciudadanos como la capacidad de inversión de las organizaciones.
Finalmente, la corporación reiteró su disposición para aportar a los espacios de diálogo regional y nacional, subrayando que el empleo formal es el mayor motor de bienestar en Antioquia. La postura del gremio empresarial del Oriente se alinea con la preocupación de otros sectores productivos del país que buscan evitar que la inflación se dispare debido a costos operativos excesivos. Para el tejido empresarial del Altiplano, la prioridad debe ser mantener un equilibrio que permita el desarrollo regional sin asfixiar la competitividad de las plantas de producción y servicios que operan en la subregión.
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