El presidente Gustavo Petro anunció que acatará la orden del Consejo de Estado de expedir un nuevo decreto transitorio para el salario mínimo de 2026, tras la suspensión de la norma que fijaba un aumento del 23,7 %. Sin embargo, el mandatario sorprendió al país al sugerir que la cifra de dos millones de pesos podría modificarse al alza, basándose en estudios recientes sobre el cierre de la brecha social y la productividad. Según Petro, el nuevo decreto mantendrá el concepto de “salario vital”, y mencionó que, de acuerdo con análisis compartidos por expertos económicos, este monto debería situarse idealmente en los $2.155.000 mensuales para garantizar el sustento digno de una familia.
Durante su alocución televisada este domingo, el jefe de Estado defendió la legalidad y necesidad del incremento, asegurando que presentará nuevos estudios técnicos ante el máximo tribunal de lo contencioso administrativo para justificar su decisión. Petro enfatizó que el salario mínimo en Colombia debe ser “móvil” y ajustarse a las realidades económicas actuales. Para avanzar en este proceso, convocó a una reunión urgente de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para este lunes, donde participarán el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, líderes sindicales y representantes del gremio empresarial, con el fin de buscar un pacto que sirva de base para el nuevo acto administrativo.
A pesar de la apertura al diálogo, el mandatario reiteró su llamado a la movilización ciudadana para el próximo jueves a las 4:00 p. m. en todas las plazas públicas del país. Petro argumentó que la defensa de este ajuste salarial no solo depende de debates jurídicos o económicos, sino de la “fuerza del pueblo trabajador”. Esta postura genera una expectativa máxima en sectores productivos, como los agrupados en el Oriente antioqueño, quienes han pedido responsabilidad y cautela para evitar que un aumento desproporcionado dispare la inflación o afecte la sostenibilidad de las empresas y el empleo formal.
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