La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) dio inicio a la segunda fase de su intervención forense en el cementerio de San Antonio de Pereira, en Rionegro. Durante estas jornadas, los expertos forenses trabajarán en la apertura de cuatro bóvedas específicas con el objetivo de recuperar cuatro cuerpos no identificados. Según las investigaciones previas, estas víctimas serían hombres que desaparecieron en el marco del conflicto armado, presuntamente en la zona limítrofe entre los municipios de San Francisco y San Carlos.
Este proceso técnico es una pieza más del engranaje del Plan Regional de Búsqueda del Oriente Antioqueño, que enfrenta el reto de localizar a 2.897 personas desaparecidas en la subregión. Los restos recuperados serán trasladados al laboratorio de la UBPD en Medellín, donde se someterán a rigurosos cotejos de ADN y análisis antropológicos para cruzarlos con la base de datos de familias buscadoras. Esta labor se suma a los impactantes hallazgos en el cementerio principal de Rionegro, donde ya se han recuperado 111 cuerpos y se planea una quinta fase para hallar 40 más.
La magnitud del desafío es nacional: Antioquia registra 27.442 personas desaparecidas, una cifra que refleja la profundidad de las heridas dejadas por la guerra. Con estas intervenciones, la institucionalidad busca no solo la identificación técnica, sino la realización de entregas dignas que permitan a los familiares realizar sus duelos tras años de búsqueda incansable. La labor en San Antonio de Pereira es, ante todo, un acto de reparación y justicia transicional para las víctimas del Oriente.
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