Durante la clausura de las sesiones extraordinarias del Concejo de Rionegro, el alcalde Jorge Rivas Urrea analizó los efectos que tendrá el incremento del salario mínimo del 23 % en la gestión pública local durante 2026. El mandatario advirtió que esta medida generará presiones significativas sobre los planes de desarrollo municipales, especialmente en áreas como vivienda de interés social, formalización laboral y atención a la población vulnerable.
Rivas explicó que el aumento impacta directamente los costos de la vivienda de interés social y prioritaria, cuyos valores se calculan con base en el salario mínimo. Según indicó, proyectos que hoy rondan los 130 millones de pesos podrían acercarse a los 200 millones, lo que dificulta el acceso de las familias de menores ingresos y el cumplimiento de las metas habitacionales de los gobiernos locales.
El alcalde también expresó preocupación por las personas en condición de informalidad y por quienes no reciben de manera directa el beneficio del aumento salarial, pero sí asumen mayores costos en seguridad social y otros servicios. En ese contexto, recordó que a nivel nacional cerca de 27 millones de personas pertenecen al régimen subsidiado de salud, población que no se ve favorecida por el incremento del salario mínimo.
Aunque Rionegro presenta una composición distinta al promedio nacional, con un 86 % de su población afiliada al régimen contributivo, Rivas señaló que esto implica una responsabilidad adicional para el municipio frente a los posibles efectos económicos y sociales que se presenten en 2026.
Durante su intervención, el mandatario agradeció al Concejo por los acuerdos aprobados en sesiones extraordinarias, en especial los relacionados con la actualización catastral. Explicó que el avalúo total del municipio pasó de 15 a cerca de 40 billones de pesos y que se establecieron topes al incremento del impuesto predial para evitar aumentos desproporcionados.
Finalmente, Rivas Urrea reiteró que la gerencia pública debe equilibrar criterios técnicos, sociales y políticos, y señaló que uno de los principales retos para 2026 será la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial, proceso que requerirá concertación regional en el marco de la proyección del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás.
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