La Gobernación de Antioquia ha desplegado un robusto operativo técnico y humanitario para hacer frente a las graves afectaciones climáticas que mantienen en estado de calamidad pública a 13 municipios del departamento. El secretario de Infraestructura, Luis Horacio Gallón, confirmó que una de las prioridades actuales es garantizar el suministro de servicios públicos esenciales, como el gas natural vehicular en Arboletes. Para sortear la falla estructural del puente de Jalisco, se ha diseñado una ruta logística alternativa desde San Marcos (Sucre), utilizando camiones de menor tonelaje que permitan el abastecimiento seguro. De igual manera, en San Juan de Urabá se trabaja intensamente con maquinaria amarilla en vías terciarias para habilitar el paso de los vehículos de EPM que transportan el combustible.

En materia de conectividad estratégica, se han logrado avances significativos tras la evaluación técnica realizada por el Batallón de Ingenieros del Ejército. Con el aval de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD), se procederá a la instalación de dos puentes militares sobre los ríos Mulatos y San Juan de Urabá, puntos críticos que hoy mantienen incomunicada a la región con el departamento de Córdoba. La Gobernación asumirá la responsabilidad de construir las fundaciones y bases necesarias para estas estructuras, un proceso que se estima tardará entre 20 y 30 días. Mientras tanto, 15 frentes de maquinaria pesada permanecen activos en toda la subregión para remover derrumbes y mantener habilitados los pasos provisionales.

El componente social ha sido uno de los pilares de la respuesta departamental, logrando la entrega de 16.810 ayudas humanitarias hasta la fecha. Estos kits, que incluyen alimentos, elementos de aseo personal, suministros infantiles y colchonetas, están siendo distribuidos de manera coordinada a través de las alcaldías y los consejos municipales de gestión del riesgo. El objetivo es mitigar el impacto inmediato en las familias que han perdido sus enseres o que se encuentran aisladas por los cortes de vías, asegurando que las necesidades básicas de nutrición y resguardo estén cubiertas mientras disminuye la intensidad de las precipitaciones.

Para el sector productivo, que ha sufrido pérdidas considerables en cultivos, la Secretaría de Desarrollo Económico activó un canal de respuesta inmediata a través del programa Agro100. Mediante una línea de WhatsApp dedicada, los productores rurales pueden reportar sus hectáreas afectadas, permitiendo que la Administración Departamental realice un censo preciso mediante geolocalización. Este ecosistema digital, operado en convenio con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Antioquia, no solo servirá para el diagnóstico de daños, sino que brindará asistencia técnica especializada para recuperar la productividad de los predios impactados por las inundaciones y vendavales.

Finalmente, la Gobernación avanza en un diagnóstico socioeconómico detallado junto a los alcaldes de la zona de Urabá para diseñar el plan de reactivación post-emergencia. La prioridad es consolidar un ecosistema que conecte nuevamente a los campesinos con los mercados digitales y servicios de extensión agropecuaria, evitando que la crisis invernal se convierta en una crisis económica prolongada. Con estas acciones integrales, que combinan ingeniería militar, logística de servicios y apoyo directo al campo, Antioquia busca restablecer la normalidad en un territorio que hoy lucha contra los embates de la naturaleza para proteger la vida y la infraestructura regional.

 

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