El panorama del orden público en Antioquia fue el eje central del Consejo de Seguridad de alto nivel realizado este sábado en Medellín. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, junto al alcalde Federico Gutiérrez y representantes de la Gobernación de Antioquia, anunciaron un plan de choque contra las estructuras criminales que amenazan la estabilidad del departamento. La prioridad absoluta para el 2026 será la Estructura 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias “Calarcá”, grupo responsable de la reciente escalada de violencia en las subregiones del Norte y Nordeste.
Durante el encuentro, el ministro Sánchez fue enfático al declarar que el objetivo institucional es el desmantelamiento definitivo de esta organización. Se han impartido instrucciones directas para reforzar la presencia de tropas del Ejército y comandos especiales de la Policía en los corredores estratégicos donde opera alias “Calarcá”, buscando neutralizar sus fuentes de financiamiento y capturar a sus cabecillas. “No daremos tregua a quienes atentan contra la tranquilidad de los antioqueños”, reafirmó el jefe de la cartera de Defensa.
Por su parte, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó la intensificación de estas operaciones militares, destacando que la seguridad del Valle de Aburrá está intrínsecamente ligada al control territorial de las zonas rurales del departamento. El mandatario local insistió en que los golpes deben ser contundentes para evitar que estas estructuras sigan expandiendo su influencia hacia los centros urbanos. La coordinación entre el Gaula, el CTI y la Fuerza Pública será clave para desarticular las redes de apoyo logístico de estas disidencias.
A la par de los anuncios contra el crimen organizado, las autoridades entregaron un balance positivo sobre la criminalidad local en Medellín. Según cifras preliminares de 2026, delitos de alto impacto como el hurto a residencias, el hurto de motocicletas y la extorsión han mostrado una tendencia a la baja. Estos resultados se atribuyen a la estrategia de seguridad integrada y al monitoreo permanente, aunque los líderes del consejo admitieron que la presencia de grupos armados ilegales sigue siendo el desafío más grande para la región.
El Consejo de Seguridad concluyó con un compromiso de acción sostenida. Si bien los indicadores urbanos mejoran, la amenaza en el Norte y Nordeste exige una respuesta que combine la fuerza militar con la inversión social. Con este anuncio, el Gobierno Nacional busca recuperar el control en territorios donde alias “Calarcá” ha intentado imponer su ley, asegurando que la Estructura 36 es hoy el principal objetivo militar en Antioquia para garantizar la paz de sus ciudadanos.
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