La tranquilidad de Guarne se quebró este viernes con una seguidilla de hechos criminales que parecen sacados de una película de acción, pero que golpearon directamente el patrimonio y la vida de sus habitantes. En el barrio San Francisco, delincuentes vulneraron la seguridad de un edificio; aunque un residente logró frustrar un ingreso, en otro apartamento los ladrones lograron llevarse equipos de cómputo y televisores. Casi simultáneamente, en el barrio San Antonio, se reportó un caso de fleteo donde la víctima fue interceptada tras salir de una entidad bancaria, perdiendo sus pertenencias a manos de sujetos motorizados.
El clímax de la tensión ocurrió cerca de la Plaza de Mercado, en el establecimiento comercial “Docce”. Un intento de robo terminó en un violento intercambio de disparos entre el propietario y los asaltantes. El tiroteo no solo dejó a una persona herida (trasladada de urgencia a un centro asistencial), sino que puso en riesgo a decenas de transeúntes cuando un proyectil impactó el vidrio de una buseta de servicio público que pasaba por el sector. Este hecho ha generado un profundo rechazo entre los comerciantes, quienes exigen medidas de choque inmediatas ante la audacia de los criminales en pleno casco urbano.
Tras la caótica jornada, la Policía Nacional reforzó los patrullajes en las zonas residenciales y comerciales más afectadas. Las autoridades se encuentran analizando el material de las cámaras de seguridad para determinar si los robos a viviendas y el intento de asalto en la plaza están conectados a una misma banda organizada. Por ahora, el miedo impera en las calles de Guarne, mientras la administración municipal evalúa la posibilidad de ofrecer recompensas para dar con el paradero de los responsables de esta ola de delitos.
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