El sistema de salud del magisterio atraviesa una compleja situación financiera luego de conocerse que cerca de 1,2 billones de pesos, provenientes de los fondos de pensiones y cesantías de los docentes, fueron trasladados para cubrir el déficit del nuevo modelo de atención en salud implementado por el Gobierno nacional.

La alerta fue emitida por el representante a la Cámara Andrés Forero, quien mediante un derecho de petición solicitó a la Fiduprevisora información detallada sobre los movimientos financieros realizados en el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) durante los últimos meses. La respuesta oficial confirmó que en septiembre se autorizó el traslado de recursos desde los rubros de pensiones y cesantías hacia el componente de salud.

De acuerdo con la información entregada, más de 886.000 millones de pesos fueron tomados del fondo de pensiones, mientras que otros 286.000 millones de pesos provinieron del rubro de cesantías, recursos que fueron utilizados para atender los faltantes financieros generados por el nuevo esquema de atención médica para los docentes del sector público.

Para el congresista, esta decisión evidencia que el modelo de salud del magisterio, presentado por el Ministerio de Salud como un “plan piloto” de la reforma al sistema de salud nacional, no cuenta con una estructura financiera sólida que garantice su sostenibilidad en el tiempo. La situación ha generado preocupación entre distintos sectores, ante el impacto que estos traslados podrían tener sobre las garantías prestacionales de los docentes.

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