Un incidente ocurrido en la Planta de Tratamiento de Orgánicos de La Ceja encendió las alertas sobre la incorrecta disposición de residuos cortopunzantes en el municipio. Durante el proceso de rompimiento de bolsas, una operaria de Empresas Públicas de La Ceja sufrió un pinchazo en una de sus manos con una aguja tipo insulina que había sido depositada de manera inadecuada junto con los residuos orgánicos.

El hecho corresponde al primer accidente de este tipo registrado en lo que va del año y evidenció el riesgo permanente al que se enfrentan los trabajadores encargados de la recolección, clasificación y tratamiento de los residuos sólidos. Agujas, jeringas y otros elementos cortopunzantes pueden generar lesiones, infecciones y afectaciones graves a la salud cuando no se manejan de acuerdo con los protocolos establecidos.

Desde EEPP de La Ceja reiteraron que este tipo de residuos nunca debe ser arrojado en bolsas comunes ni mezclado con desechos orgánicos, debido al alto riesgo que representa para el personal operativo. La disposición correcta establece que estos elementos deben ser devueltos a la IPS generadora o a los hospitales correspondientes. Solo en casos excepcionales pueden ser empacados en recipientes rígidos, con tapa, debidamente sellados y rotulados, para ser dispuestos en residuos inservibles o inorgánicos.

El gerente de la entidad, Andrés Felipe Álvarez Grajales, hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana y recordó que una mala separación de residuos puede derivar en consecuencias graves. Señaló además que la seguridad de quienes trabajan con los residuos depende, en gran medida, de la correcta clasificación que se realice desde los hogares.

La empresa insistió en que una aguja no es un residuo orgánico y que separar adecuadamente los desechos en la fuente es una acción sencilla que protege la salud, previene accidentes laborales y contribuye a una gestión ambiental más segura para toda la comunidad.

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