La Corte Suprema de Justicia de Colombia consolidó un precedente judicial al reconocer la posibilidad de otorgar permisos remunerados a trabajadores por la muerte de sus mascotas, siempre que exista un acuerdo colectivo, un reglamento interno o una decisión voluntaria del empleador. La determinación quedó establecida en la sentencia SL2375-2025 de la Sala Laboral.
El fallo respalda un laudo arbitral suscrito entre la empresa AKT Motos y el sindicato Sintramotores, en el que se autorizó un día de permiso remunerado a los trabajadores sindicalizados ante el fallecimiento de una mascota debidamente registrada. Aunque la propuesta inicial contemplaba tres días, el acuerdo final fijó un solo día laboral.
La Corte aclaró que este permiso constituye un beneficio extralegal legítimo, siempre que no contravenga la normativa vigente y esté orientado a mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal. En ese sentido, el alto tribunal precisó que la decisión no modifica de manera directa el Código Sustantivo del Trabajo ni crea una obligación general para todas las empresas del país.
Para acceder a este beneficio, la sentencia estableció una serie de requisitos: la mascota debe ser un animal doméstico, no silvestre ni de tenencia prohibida; no debe tener fines comerciales; debe existir un vínculo afectivo demostrado; la convivencia mínima con el trabajador debe ser de seis meses; y se debe presentar un certificado veterinario que acredite el fallecimiento.
El pronunciamiento judicial se sustenta en el reconocimiento social y jurídico de los animales como seres sintientes y en la transformación del concepto de familia en Colombia. Según cifras del Dane, el 67 % de los hogares del país se identifica como familia multiespecie, lo que refleja la importancia emocional que tienen los animales de compañía dentro del núcleo familiar.
Actualmente, la legislación laboral solo contempla licencias remuneradas por luto en casos de fallecimiento de familiares cercanos, conforme a la Ley 1280 de 2009 y al artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo, sin incluir a los animales de compañía. Este vacío legal fue uno de los elementos que motivó el análisis de la Corte.
En paralelo a la decisión judicial, avanza en el Congreso un proyecto de ley liderado por la representante Alexandra Vásquez Ochoa, del Pacto Histórico, que propone incorporar una licencia remunerada de un día hábil por la muerte de perros o gatos. La iniciativa establece condiciones como convivencia mínima, esquema de vacunación completo, certificación veterinaria y la limitación del beneficio a una vez por año fiscal. El proyecto ya superó su primer debate en la Comisión Séptima de la Cámara.
En su sentencia, la Corte Suprema destacó que los animales domésticos “ocupan un lugar primordial en la vida de sus cuidadores”, generando vínculos afectivos profundos y un impacto emocional significativo ante su pérdida. El tribunal advirtió que la negativa sistemática a reconocer este tipo de permisos puede resultar desproporcionada frente a principios como la dignidad humana, la salud mental y el descanso emocional.
Aunque el permiso por duelo animal no es hoy una obligación legal general, la decisión de la Corte refuerza una tendencia jurídica y social que abre el debate sobre la humanización de las relaciones laborales y el reconocimiento de las familias multiespecie en Colombia.
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