La Personería de Rionegro ha dado un paso estratégico para fortalecer su labor de vigilancia en el territorio. A través de un nuevo proceso de formación, la entidad busca que su equipo técnico y jurídico comprenda la gestión del riesgo no solo como una respuesta operativa ante emergencias, sino como una obligación estatal para proteger la vida y el entorno. Este enfoque innovador integra la protección de los derechos de la naturaleza y los derechos humanos, asegurando que, en caso de inundaciones, movimientos en masa o incendios, la respuesta institucional sea digna, legal y ambientalmente responsable.
El programa formativo se centra en la prevención y la mitigación, analizando cómo el cambio climático afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables de Rionegro. Según la Personería, esta capacitación les permitirá realizar un acompañamiento más riguroso a la gestión pública, verificando que los planes de ordenamiento y las obras de infraestructura realmente mitiguen las amenazas sin vulnerar el interés colectivo. Con esto, el Ministerio Público local se prepara para ser un garante de que la “Rionegro resiliente” se construya bajo principios de justicia ambiental.
Esta iniciativa es clave en un contexto donde el desarrollo urbano del municipio exige un control estricto sobre las zonas de protección hídrica y de ladera. Al formar a sus funcionarios en estos ejes, la Personería no solo vigila, sino que propone una articulación institucional donde la protección del ecosistema sea la primera línea de defensa contra los desastres. La entidad reafirma así su compromiso de velar por los derechos fundamentales, especialmente en escenarios de crisis climática que requieren una mirada más allá de la emergencia inmediata.
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