La Amazonía colombiana, que abarca más del 40% del territorio continental del país, enfrenta una presión creciente que pone en riesgo su equilibrio ecológico. En las últimas casi cuatro décadas, entre 1985 y 2024, se han perdido 2,5 millones de hectáreas de bosque, lo que equivale al 6,4% de su cobertura, según datos de MapBiomas Colombia.

El panorama es aún más complejo si se observa el avance de actividades productivas. Durante ese mismo periodo, las áreas destinadas a ganadería y agricultura pasaron de 1,8 a 4,6 millones de hectáreas. A esto se suma el crecimiento acelerado de la minería, cuya huella se multiplicó casi 136 veces en 19 años, alcanzando más de 770 hectáreas intervenidas.

Frente a este escenario, nueve organizaciones ambientales agrupadas en la Alianza Escucha la Amazonía presentaron en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026 el cuaderno “Coordenadas para evitar el punto de no retorno en la Amazonía colombiana”, una propuesta que busca orientar decisiones públicas y acciones territoriales entre 2026 y 2030.

La alianza está integrada por entidades como WWF Colombia, Dejusticia, Amazon Conservation Team y Fundación Gaia Amazonas, entre otras. El documento fue presentado como una “brújula” construida desde la sociedad civil para incidir en políticas públicas.

La hoja de ruta plantea siete principios clave, entre ellos una institucionalidad diferenciada, el reconocimiento del pluralismo jurídico, la planeación a largo plazo y la garantía de acceso a la información. Además, propone acciones concretas como redirigir incentivos que hoy podrían fomentar la deforestación hacia esquemas de conservación, fortalecer sistemas comunitarios de monitoreo y diseñar políticas de financiamiento climático con enfoque social.

Uno de los puntos centrales es el fortalecimiento de la gobernanza indígena. El documento resalta la necesidad de articular estas acciones con las ocho Entidades Territoriales Indígenas formalizadas en 2025, así como promover la bioeconomía como alternativa sostenible frente a economías ilícitas y extractivas.

“Estas recomendaciones buscan avanzar hacia economías basadas en la biodiversidad y garantizar que los pueblos indígenas participen en igualdad de condiciones en la toma de decisiones”, explicó Andrés Zuluaga, director de Conservación de TNC Colombia.

La presentación del cuaderno hace parte de la franja “Escucha la Amazonía”, una programación que se desarrolla en distintos escenarios culturales de Bogotá hasta el 2 de mayo, con espacios dedicados a fotografía indígena, saberes ancestrales, minería, biodiversidad y el papel de las mujeres en la protección del bosque.

El mensaje de fondo es claro: sin medidas estructurales y sostenidas, la Amazonía colombiana podría acercarse a un punto de no retorno. Sin embargo, expertos coinciden en que aún hay margen de acción si se logra articular al Estado, las comunidades y la sociedad civil en torno a un modelo de desarrollo que priorice la vida y el equilibrio del ecosistema.

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