La medicina colombiana alcanzó un hito histórico. Un equipo multidisciplinario del Hospital Infantil San Vicente Fundación realizó por primera vez en el país un autotrasplante hepático pediátrico, un procedimiento de altísima complejidad que permitió salvar la vida de una niña de 13 años diagnosticada con un tumor hepático que comprometía estructuras vitales.
La intervención, considerada un avance sin precedentes en Colombia, consistió en extraer el hígado de la paciente, retirar el tumor fuera del cuerpo y posteriormente reimplantar el tejido sano. Esta técnica combina cirugía oncológica y trasplante hepático en una sola operación, abriendo nuevas posibilidades de tratamiento para pacientes que antes eran considerados inoperables.
La paciente, María Isabel Taborda Bernal, proveniente de Bogotá, llegó a Medellín junto a su madre durante la temporada decembrina. Lo que parecía un dolor abdominal pasajero terminó convirtiéndose en un complejo diagnóstico médico: un tumor que comprometía cerca del 80% del hígado y estructuras críticas como la vena cava, principal vaso sanguíneo que retorna la sangre al corazón.
Ante la gravedad del caso, el equipo médico optó por realizar el autotrasplante hepático, una técnica altamente especializada que requirió semanas de planeación y la participación coordinada de más de 30 especialistas en oncología, cirugía hepatobiliar, trasplantes, anestesia, radiología intervencionista e intensivismo.
El doctor Jaime Alberto Ramírez explicó que este procedimiento representa una nueva alternativa terapéutica para tumores hepáticos complejos, especialmente en niños.
“Este es el primer autotrasplante hepático pediátrico realizado en Colombia. La paciente tenía un tumor que comprometía estructuras vitales como las venas hepáticas y la vena cava, y este avance nos permitió ofrecerle una nueva oportunidad de vida”, señaló el especialista.
Para lograr la intervención, el hospital utilizó herramientas tecnológicas avanzadas como reconstrucción tridimensional del hígado y dispositivos especializados para el control del sangrado, fundamentales en cirugías de este nivel. Además, previamente se realizaron procedimientos para estimular el crecimiento del hígado remanente y garantizar que el órgano pudiera seguir funcionando adecuadamente tras la operación.
El fortalecimiento del programa de trasplante hepático pediátrico también fue posible gracias al apoyo de organizaciones como Fundación Fraternidad Medellín y Corbeta S.A., que facilitaron la adquisición de equipos clave para este tipo de procedimientos.
La cirugía se llevó a cabo el pasado 27 de marzo y la recuperación de María Isabel ha sido positiva. Tres días después de la operación ya caminaba y actualmente continúa retomando de manera progresiva sus actividades cotidianas y sus estudios.
Su madre, Astrid Bernal, destacó no solo la capacidad médica del equipo, sino también el acompañamiento humano recibido durante todo el proceso. “Siempre nos explicaban cada paso y nos daban tranquilidad. Hoy solo sentimos gratitud”, expresó.
Este procedimiento marca un antes y un después para la medicina de alta complejidad en Colombia y posiciona al Hospital Infantil San Vicente Fundación como uno de los centros de referencia en cirugía hepática pediátrica y trasplantes en América Latina
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