La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) emitió el pasado 28 de enero un pronunciamiento oficial en el que manifestó su preocupación por recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, en las que hizo referencia a la figura de Jesucristo durante un discurso público.
En el comunicado, los obispos recordaron que Jesucristo es la figura central de la fe católica y subrayaron que, para quienes profesan esta religión, su nombre es considerado santo y merece respeto y veneración conforme a la doctrina de la Iglesia.
Asimismo, la CEC señaló que el ordenamiento jurídico colombiano garantiza la libertad religiosa y establece la obligación del Estado de proteger las creencias de todos los ciudadanos, independientemente de su confesión.
El pronunciamiento indicó que las declaraciones de los funcionarios públicos no deben incluir juicios de carácter teológico sobre las convicciones religiosas de las personas, en concordancia con lo dispuesto por la Constitución Política de 1991 y la legislación vigente.
Los obispos también hicieron un llamado a preservar relaciones armónicas entre el poder público y las diferentes confesiones religiosas presentes en el país, e invitaron a los fieles a acudir a las fuentes doctrinales oficiales —como los evangelios y el Catecismo de la Iglesia Católica— para profundizar en el conocimiento de la figura de Cristo.
La Conferencia Episcopal aclaró que su pronunciamiento no constituye una valoración política, sino una reflexión orientada al respeto por la fe, la libertad religiosa y la convivencia institucional entre las autoridades civiles y las comunidades creyentes.
Hasta el momento de la publicación de esta información, el Gobierno nacional no ha emitido una respuesta oficial a través de sus canales institucionales. Entretanto, representantes de algunos sectores evangélicos también han manifestado inquietudes similares frente a las mismas declaraciones presidenciales.
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