La emergencia en la autopista Medellín-Bogotá, a la altura del kilómetro 50+700 en jurisdicción de San Luis, ha escalado en complejidad tras las recientes evaluaciones técnicas del Instituto Nacional de Vías (Invías). Aunque inicialmente se estimó una caída de 40.000 metros cúbicos de tierra, las autoridades confirmaron este 25 de febrero que la cifra real asciende a los 60.000 metros cúbicos de material desplazado sobre el corredor. Para dimensionar la tarea titánica que enfrentan los operarios, el director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, señaló que remover esta montaña de escombros requerirá realizar aproximadamente 4.285 viajes de volqueta. Actualmente, en el sitio solo se dispone de ocho vehículos de este tipo y maquinaria pesada, lo que sugiere que la reapertura total del tramo Santuario-Caño Alegre podría postergarse significativamente mientras las condiciones climáticas permitan el avance seguro de las cuadrillas.
La situación se enmarca en una crisis de infraestructura vial a nivel nacional provocada por un frente frío que azota al país desde hace tres semanas. Este fenómeno meteorológico ha saturado los suelos, derivando en 220 alertas vigentes por pérdida de banca, movimientos en masa y socavación de taludes en diversos departamentos. En el caso específico de San Luis, la inestabilidad del terreno es una preocupación constante para los ingenieros, quienes advierten que el fenómeno invernal podría prolongarse por lo menos una semana más. Esta condición de riesgo obliga a una vigilancia permanente en los puntos críticos de la autopista, ya que la prioridad de las autoridades es evitar incidentes adicionales mientras se intenta restablecer la conexión terrestre más importante entre el departamento de Antioquia y el centro del país.
Ante el cierre prolongado, las autoridades han habilitado alternativas para mitigar el impacto en el transporte de carga y pasajeros. Las rutas nacionales recomendadas siguen siendo los corredores hacia Puerto Berrío y hacia Manizales; sin embargo, para el tránsito regional, la Alcaldía de San Luis habilitó un paso por la vía veredal San Luis-Chocó. Esta ruta está autorizada exclusivamente para vehículos livianos, buses, camperos y camiones de hasta dos ejes, con una restricción estricta de peso que no debe superar las 20 toneladas incluyendo la carga. Se hace un llamado a los conductores para que respeten estas limitaciones técnicas, ya que la red secundaria no cuenta con la capacidad estructural para soportar el tráfico pesado que normalmente circula por la autopista principal, mientras el Invías continúa su carrera contra el tiempo y el clima.
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