Con el objetivo primordial de recuperar la tranquilidad en la denominada zona Bosques, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, encabezó un Consejo de Seguridad y Oportunidades Sociales en el municipio de San Francisco. En este encuentro estratégico participaron los alcaldes de Cocorná, San Luis y el anfitrión, San Francisco, quienes junto a la cúpula de la Fuerza Pública analizaron la reciente ola de criminalidad que afecta este corredor. La jornada concluyó con un enfoque claro hacia la desarticulación de estructuras criminales que han intentado consolidar su presencia en el territorio, definiendo una hoja de ruta que combina la persecución judicial directa con la inversión en infraestructura social para prevenir el reclutamiento y fortalecer la convivencia en las áreas rurales y urbanas de estos municipios.
Como medida de choque inmediata, la Administración Departamental oficializó una bolsa de recompensas para dar con el paradero de tres peligrosos cabecillas del Clan del Golfo que operan en esta subregión del Oriente. El secretario de Seguridad, Luis Eduardo Martínez, detalló que se ofrecen hasta 250 millones de pesos por alias “Hugo” o “Vinagre”, jefe de la estructura Oliverio Isaza Gómez; hasta 100 millones de pesos por alias “Fantasma”, cabecilla de los Pacificadores de Samaná; y hasta 50 millones por alias “Fresita” o “Limón”, líder de la subestructura Gener Morales. Con esta estrategia, las autoridades buscan incentivar la colaboración ciudadana para desestabilizar la cadena de mando de estas agrupaciones responsables de extorsiones y homicidios en la zona, garantizando absoluta reserva a quienes aporten información que conduzca a su captura.
Complementando las acciones de inteligencia, la Gobernación anunció la instalación de tres circuitos cerrados de televisión en sectores estratégicos de la autopista Medellín–Bogotá, los cuales estarán integrados directamente al Nodo Subregional y al Nodo Departamental de seguridad. Estas cámaras de alta tecnología permitirán un monitoreo constante de la vía nacional, facilitando la reacción oportuna ante incidentes delictivos o bloqueos. Los mandatarios locales celebraron este respaldo institucional, subrayando que la seguridad integral no solo depende de la presencia policial, sino de herramientas tecnológicas y de la inversión en escenarios deportivos y educativos que cierren las brechas sociales, blindando así a las comunidades frente al accionar de los grupos al margen de la ley que pretenden desestabilizar el Oriente antioqueño.
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