La alerta sanitaria nacional emitida por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha escalado a nivel local en el Oriente antioqueño. Bajo el eslogan «Simplemente agua pura», la marca Agua Fresh Life, producida en Aguachica, Cesar, se ha distribuido en diversos establecimientos de la subregión a pesar de no contar con los permisos legales para su consumo. Municipios como La Ceja ya han activado protocolos de vigilancia tras detectar la presencia de estas botellas en el comercio local, instando a la comunidad a verificar rigurosamente lo que están comprando.

La irregularidad radica en que el registro sanitario RSA-001224-2016, que anteriormente amparaba al producto, se encuentra vencido. Según la normativa sanitaria colombiana, cualquier alimento o bebida que se comercialice sin un registro vigente es clasificado como “alimento fraudulento”. El registro sanitario no es un simple trámite burocrático, sino la garantía de que el agua ha pasado por procesos de filtración, purificación y embotellado que aseguran su inocuidad y evitan la presencia de microorganismos patógenos o metales pesados.

El Invima ha sido enfático en que, al no haber una supervisión técnica actualizada sobre la planta de producción en Aguachica, no es posible asegurar que el líquido cumpla con los estándares mínimos de calidad para el consumo humano. Beber agua de procedencia incierta o sin respaldo legal aumenta significativamente el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por agua (ETA), como infecciones gastrointestinales, debido a la posible falta de tratamiento en la fuente o contaminación durante el proceso de envasado manual o mecánico sin control.

Las consecuencias para el sector comercial son severas. Las autoridades sanitarias de los municipios del Oriente tienen la potestad de realizar visitas de inspección y proceder al decomiso inmediato de la mercancía. Los comerciantes que persistan en almacenar, ofrecer o vender este producto quedan sujetos a sanciones administrativas y cierres temporales, ya que la distribución de productos fraudulentos es una falta grave contra la salud pública que pone en peligro a los consumidores locales que confían en la legalidad de los puntos de venta.

Ante este panorama, la recomendación de la Alcaldía de La Ceja y demás secretarías de salud de la región es clara: si usted ya adquirió Agua Fresh Life, suspenda su consumo de inmediato. Se invita a la ciudadanía a denunciar los establecimientos donde se siga vendiendo este líquido a través de los canales oficiales de vigilancia sanitaria. Verificar el número de registro en la etiqueta y cruzarlo con la base de datos pública del Invima es, hoy más que nunca, una medida de autocuidado indispensable para todas las familias del Oriente.

Loading

Comentarios