Una nueva alerta por seguridad en medio del ambiente electoral se encendió en el país luego de que se denunciara una amenaza de muerte contra la candidata presidencial Paloma Valencia, cuyo rostro apareció en una corona fúnebre difundida en redes sociales.
La denuncia fue hecha por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien aseguró que la imagen —en la que se observa el nombre de la senadora, su fecha de nacimiento y el año 2026 junto al mensaje “Descanse en paz”— representa una intimidación directa en plena campaña electoral.
El hecho generó reacciones inmediatas desde distintos sectores. El abogado y también aspirante presidencial Abelardo de la Espriella expresó su respaldo a Valencia y denunció que este tipo de mensajes buscan intimidar a quienes participan en la contienda democrática. Según se conoció, él mismo habría sido blanco de una amenaza similar en el pasado.
Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, rechazó lo ocurrido y aseguró que desde el Gobierno se han brindado garantías de seguridad a todos los candidatos, especialmente a los de oposición, con medidas preventivas.
Este episodio se suma a otros hechos recientes que han rodeado la campaña de Valencia, como la vandalización de una de sus sedes políticas en Bucaramanga y advertencias previas sobre posibles riesgos contra su integridad. Incluso, meses atrás, se registró la captura de una funcionaria armada durante un evento político en el que participaba la candidata.
Desde el partido Centro Democrático calificaron la difusión de la imagen como un acto grave contra la democracia, insistiendo en la necesidad de investigar y sancionar a los responsables.
Hasta el momento, Valencia no se ha pronunciado públicamente. Entretanto, crece la preocupación por el tono de la contienda electoral y los riesgos que enfrentan los candidatos en medio de un clima político cada vez más tenso.
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