La crisis de la Nueva EPS en Antioquia se está profundizando a niveles críticos. Según la Secretaría de Salud departamental, el indicador de acceso a servicios pasó de un 60% en 2024 a apenas un 20% en el último año. En la práctica, esto significa que solo 2 de cada 10 pacientes están siendo atendidos.

El panorama resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta que esta EPS cuenta con cerca de un millón de afiliados en el departamento. Las fallas en la prestación del servicio han incrementado la presión sobre la red hospitalaria, especialmente en Medellín, donde ya se declaró la emergencia hospitalaria por la alta congestión en urgencias.

Las autoridades señalan que esta situación no solo responde al uso inadecuado de los servicios, sino también a problemas administrativos en EPS intervenidas, lo que ha obligado a miles de pacientes a acudir a urgencias como única alternativa para recibir atención.

En varias zonas del departamento, los hospitales reportan niveles de sobreocupación alarmantes. A esto se suma que solo 20 de los 125 municipios tienen contratos vigentes para la entrega de medicamentos, lo que ha provocado que la mayoría de afiliados no reciba sus tratamientos a tiempo.

Organizaciones de pacientes advierten que la crisis ya alcanza dimensiones humanitarias, con casos de personas que esperan durante semanas medicamentos esenciales o remisiones para tratamientos de alta complejidad.

Además, persiste la incertidumbre sobre la situación financiera de la entidad, que no presenta estados financieros desde hace tres años y ha tenido múltiples cambios en su dirección tras la intervención del Gobierno.

Ante este panorama, la Gobernación de Antioquia evalúa declarar alerta naranja hospitalaria para intentar ampliar la capacidad de respuesta del sistema de salud frente a una crisis que sigue en aumento.

Loading

Comentarios