El senador Iván Cepeda Castro formalizó este miércoles su aspiración a la Presidencia de la República ante la Registraduría Nacional, lanzando un mensaje de victoria contundente: su objetivo es ganar los comicios el próximo 31 de mayo sin necesidad de un balotaje. Tras inscribir su nombre junto a la líder indígena nasa Aída Quilcué, quien lo acompañará como fórmula a la Vicepresidencia, Cepeda reivindicó la solidez de su campaña, la cual lidera actualmente diversas encuestas de intención de voto a nivel nacional.
El optimismo del candidato oficialista se sustenta en los resultados de las elecciones legislativas del pasado domingo 8 de marzo. El Pacto Histórico se consolidó como la fuerza política predominante en el Congreso, obteniendo 25 escaños en el Senado y asegurando cerca de 40 curules en la Cámara de Representantes. Para Cepeda, este respaldo en las urnas es el termómetro real del apoyo ciudadano a la continuidad del proyecto político iniciado por el presidente Gustavo Petro, calificando a su coalición como la “más querida y respaldada” del país.
A pesar del impulso, el camino hacia la inscripción no estuvo exento de controversias. Cepeda, quien inicialmente pretendía participar en la consulta del “Frente por la Vida”, tuvo que inscribirse de manera directa tras ser excluido por el Consejo Nacional Electoral (CNE) debido a tecnicismos legales relacionados con su participación en procesos previos. Este escenario lo obligará a competir por el electorado de izquierda contra Roy Barreras, ganador de dicha consulta, en una disputa que definirá quién se queda con el liderazgo del sector progresista en la primera vuelta.
Durante el acto, al que asistió con un retraso de seis horas por el que ofreció disculpas públicas, el senador destacó que su campaña se fortalece cada día más. La inclusión de Aída Quilcué refuerza el mensaje de inclusión étnica y territorial que el Pacto Histórico ha ondeado como bandera. Con el cierre de inscripciones a la vuelta de la esquina, Cepeda se posiciona como el rival a vencer para las coaliciones de derecha y centro, que actualmente intentan reorganizarse (como la posible alianza entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo) para frenar lo que el oficialismo califica como un “triunfo inevitable”.
La estrategia de Cepeda ahora se centrará en consolidar el voto en las regiones periféricas y en las principales ciudades, buscando alcanzar el umbral del 50 % más uno de los votos válidos el 31 de mayo. Si lo logra, evitaría una segunda vuelta programada para junio, un escenario que sus opositores intentarán forzar a toda costa mediante nuevas alianzas programáticas que se definirán en las próximas 48 horas.
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