¿Qué es la violencia contra la mujer?
La violencia de género o específicamente, la violencia contra la mujer es definida como “cualquier acción o conducta basada en su género. Que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual y psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.
Este trabajo de investigación que obtuvo información desde 2014 y hasta el primer semestre de 2016, encontró lo que sería la respuesta a la incapacidad del estado para prevenir las violencias contra la mujer.
Se conocieron los resultados de un proyecto liderado por el Sindicato de los Trabajadores de los Hospitales, Clínicas y Consultorios ANTHOC. El mismo, que cuenta con apoyo de la Cooperación Internacional y que elaboró la línea base que reconoce el estado actual de la capacidad institucional para responder en caso de violencia o maltrato contra la mujer.
La edad de las víctimas
Según el análisis se concluyó que la mayoría de casos reportados de violencia de género, se ejercen sobre las mujeres mayores de 18 años. Por tipo de violencia según la edad, la mayoría de casos de violencia sexual es ejercida sobre las mujeres menores de edad y la violencia física es más frecuente en mujeres adultas.
“Sobre el lugar del incidente, es indiscutible que el escenario donde más ocurren las violencias contra las mujeres es en el interior de la vivienda, seguido de violencias en la vía pública”, dice el estudio de ANTHOC.
¿Quiénes son los agresores?
Según el estudio, la relación de la víctima con el agresor marcó una tendencia a que la mayoría de los victimarios de las mujeres son sus parejas o exparejas, seguido de otros familiares. Llama la atención ANTHOC que estos resultados evidencian la carencia de denuncias, lo que refleja una realidad del municipio y limita para el análisis la causalidad y dificulta la comprensión de los contextos donde las violencias fueron ejercidas.
¿Por qué no se denuncia?
En talleres realizados en el municipio con grupos de mujeres, ANTHOC concluyó que la falta de denuncia radica en la poca credibilidad en las instituciones: “las instituciones no son operantes, consideran que el municipio también desconoce las rutas, pues los funcionarios atienden la queja, pero no saben a dónde redirigir la víctima”.
Enfatiza el informe que esto ocasiona que la mujer deba consultar varias veces en instituciones sin conseguir solución a su problema. “no hay un lugar, oficina o dependencia específica donde las mujeres puedan pedir orientación en asuntos de las mujeres, ni sobre las violencias de género”, agrega el estudio.
Otro factor que consideran desfavorable para el acceso a la justicia y su eficacia, es que los trámites son muy largos y no logran resolver de fondo el problema, “esto desanima a las mujeres a que denuncien”.
Más razones para la falta de denuncia
- El factor económico especialmente para las mujeres rurales, que están a largas distancias de la cabecera municipal y no cuentan con recursos para transportarse y hacer las diligencias correspondientes a la denuncia.
- Existencia de una “cultura del miedo” infundida desde la niñez, a que la mujer debe ser obediente, por esta razón, expresan, les da miedo denunciar. Además, consideran que las mujeres no denuncian por la negligencia de las instituciones, generando poca credibilidad en la justicia y la falta de conocimiento de dónde denunciar.
- Algunas mujeres no denuncian por “guardar las apariencias”, esto ocurre en todos los estratos socioeconómicos, consideran que les da vergüenza reconocer públicamente que están siendo violentadas.
- Las creencias religiosas: Mujeres que no se separan de sus esposos maltratadores por haberse casado “por medio de la iglesia”, lo que sugiere un vínculo hasta la muerte.
- La codependencia afectiva, emocional, y económica producen un sentimiento de inferioridad ante el hombre.
Otras alternativas a tener en cuenta
El estudio además consideró que podrían mejorar el acceso a las rutas de atención, para lo cual proponen:
- Crear hogares de paso o lugar donde la mujer víctima pueda llegar y ser protegida.
- Fortalecer fundaciones o instituciones que apoyen la atención.
- Crear políticas públicas que materialicen las propuestas.
- Puntos de atención rural donde la mujer pueda denunciar y ser atendida con eficacia.
- Que la institucionalidad fomente la independencia económica de las mujeres del municipio.
Por último, concluye el estudio de ANTHOC que el desconocimiento del alcance del fenómeno de la Violencia Basada en Género VBG, con datos verificables contribuye tanto a la invisibilización de esta problemática, como a la ausencia de capacidad por parte de la sociedad civil para realizar incidencia en las políticas públicas para la mejora de la prevención y atención de las víctimas de VBG y facilitar su acceso a la salud.