Después de más de 30 años de historia, el mural “Las Caras Ancestrales – Concierto de Vida” renace en Argelia, Antioquia, como un símbolo vivo de identidad y resistencia cultural. Lo que durante décadas ha sido un guardián silencioso de la memoria colectiva, hoy vuelve a tomar fuerza gracias al trabajo conjunto entre artistas y comunidad.
La obra, creada en 1992 por el maestro Rafael Antonio Pasos, se extiende sobre una barranca cercana al casco urbano y supera los 120 metros cuadrados. Allí, una serie de rostros evoca las raíces indígenas y campesinas del territorio, narrando en colores la historia de quienes han habitado la región.
Con el paso del tiempo, la lluvia, el sol y el abandono fueron apagando sus trazos. Pero este año, la misma comunidad decidió devolverle la vida. A través de jornadas voluntarias, un comité ciudadano ha liderado la restauración del mural, reparando su estructura, recuperando detalles y aplicando nuevas capas de pintura que respetan su esencia original.
Más que una intervención artística, el proceso se ha convertido en un ejercicio colectivo de memoria. A la par, se adelantan mejoras en el entorno como iluminación, protección contra el agua y la siembra de especies nativas, con la mirada puesta en consolidar este espacio como un punto de encuentro y atractivo turístico.
Ubicado en la vía hacia el corregimiento Río Verde de los Montes, en zona limítrofe con Sonsón, el mural no solo embellece el paisaje, sino que se proyecta como un escenario donde convergen historia, cultura y comunidad en una región que gana cada vez más reconocimiento por su riqueza natural.
Hoy, más que restaurado, este mural vuelve a latir.
créditos: Información de Informativo Regional 4
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