Oct 22, 2026

Movilidad – Carros eléctricos en El Oriente

Muchos carros eléctricos, pocos enchufes: ¿está preparado Rionegro para el auge de vehículos de nueva generación?

En los primeros meses del año 2026, Rionegro suma 216 matrículas nuevas en carros 100% eléctricos y cerca de 300 carros híbridos. El municipio que hoy ve pasar Teslas y nuevos vehículos eléctricos por sus vías cuenta con solo una estación privada de carga, lo que conlleva a los compradores a adquirir el cargador en sus casas.

Para Laura Marcela Martínez Morales, secretaria de Movilidad de Rionegro y autoridad de tránsito delegada por el alcalde, el diagnóstico es claro: el municipio no tiene un problema de demanda, sino de infraestructura. “No existen electrolineras públicas, que es como las estaciones de servicio de combustible, pero de electricidad”, admite. La consecuencia es que cada nuevo comprador de un carro eléctrico termina resolviendo por su cuenta lo que debería ser un servicio público: instalar un cargador en casa.

Según cifras de la propia Secretaría, en el año 2026 la matrícula de vehículos eléctricos se han registrado 216 carros 100% eléctricos y cerca de 300 híbridos enchufables, alrededor del 10% de todas las matrículas del parque automotor de Rionegro. Ante ese vacío en infraestructura pública, la funcionaria adelanta que la Secretaría evalúa, junto con la empresa Somos Movilidad, habilitar un punto de carga en la futura terminal de transporte que se construirá en Belén, sobre la autopista Medellín-Bogotá, un plan que, por ahora, no tiene fecha ni compromiso formal.

Los carros eléctricos e híbridos ya no son una novedad en Rionegro.  Las cifras lo confirman, cada vez se venden más. Pero el municipio no está avanzando al mismo ritmo. No sirve de mucho celebrar que cada vez hay más vehículos eléctricos si, al mismo tiempo, no hay dónde cargarlos fuera de casa. Rionegro debería prepararse con la misma velocidad con la que la gente está comprando estos carros, y no esperar a que el problema sea más grande para empezar a resolverlo.

La única estación disponible cerca del municipio, en el Centro Comercial Jardines de Llanogrande, es privada y sigue siendo, hoy por hoy, la única opción real fuera de casa mientras otros proyectos cargadores para estos vehículos avanzan.

La movilidad eléctrica en Rionegro, sin embargo, no se agota en los carros. la funcionaria fue enfática en que la micro movilidad —patinetas y bicicletas eléctricas— es hoy el frente más urgente en materia de seguridad vial. “Estas personas cruzan por lugares peatonales en unas patinetas eléctricas a alta velocidad, poniendo en riesgo la vida de todos los peatones”, dijo, enfatizando puntualmente la Plaza de La Libertad y la Plaza del Espíritu Santo, donde coinciden con adultos mayores en ciertos horarios. La norma, reconoció, llegó tarde: la Ley 2486 de 2025 fijó lineamientos generales, pero delegó la reglamentación específica al Ministerio de Transporte, que aún no la ha expedido.

Lo que se vende y lo que se vive.

Si la Secretaría de Movilidad ve el crecimiento desde las cifras, en los puntos de venta se nota en el día a día. Brian Restrepo, asesor comercial y técnico de Ofero en Rionegro, cuenta que el interés de los compradores ya no es si comprar una moto eléctrica, sino cuál elegir. “Lo que más se fijan como tal es la garantía y la potencia que tenga el vehículo, de que si sí le puede subir pendientes”, explica. La empresa responde con tres años de garantía en la batería y uno en el sistema eléctrico, además de repuestos y servicio técnico propios.

En cuanto a la carga, en las motos el panorama es distinto. “Se pueden cargar en cualquier tipo de toma 110 v (ciento diez voltios) las baterías de nosotros son extraíbles, entonces la puedes cargar tanto dentro del vehículo como por fuera”, dice Brian. Esa flexibilidad explica, en parte, por qué la falta de electrolineras públicas no golpea igual a la micro movilidad: no depende de una infraestructura especializada, sino de un tomacorriente convencional.

Los modelos más vendidos en Rionegro, según Brian, son la Stareer 2 y la Stareer 3, con autonomías de hasta 55 y 65 kilómetros respectivamente, suficiente para el uso urbano que predomina en el municipio.

Ese contraste entre motos y carros se confirma en el testimonio de quienes ya hicieron el cambio. Luisa Fernanda Rendon, manicurista independiente, es una de ellas. Antes se movía en transporte público o caminando, pero al mudarse a una zona más alejada, evaluó costos y distancias y optó por una moto eléctrica. “Me compré una Magical Pro de Ofero, la cargo habitualmente en la casa”, cuenta. En autonomía no ha tenido inconvenientes, su moto le rinde para unos dos días de uso habitual con una carga de 60 kilómetros, y en sus tres meses con el vehículo no la ha dejado varada ni una vez. Tampoco le preocupa el mantenimiento a futuro, ya que la empresa le dio buenas garantías y su primer mantenimiento fue a los 3 meses de uso.  Eligió la marca precisamente por tener sede y servicio técnico en Rionegro.

El caso de Luisa deja algo claro: para las motos eléctricas, la falta de electrolineras no es un obstáculo grande, porque un tomacorriente en casa resuelve casi todo. Ahí el problema de infraestructura pasa a un segundo plano. Pero esa misma solución no funciona igual para los carros eléctricos, que necesitan más tiempo y más potencia de carga. Ahí es donde Rionegro sí tiene una tarea pendiente, y donde el testimonio de quienes ya andan en carro eléctrico se vuelve clave para entender qué tan grande es esa brecha.

Del tanque al enchufe.

El testimonio de Jorge Alexander Ospina Ospina, concejal de Rionegro, confirma que el ahorro es real. Cambió una camioneta Chevrolet 1500 turbo, modelo 2024, por una BYD Song Plus 100% eléctrica. “Con un vehículo eléctrico se baja bastante en consumo de combustible”, dice: pasó de gastar entre 2 y 2.5 millones de pesos mensuales en gasolina, a pagar apenas 300.000 pesos adicionales en su primera factura de energía. A eso se suman beneficios tributarios, exoneración de IVA ante la DIAN y descuento de la retención en la fuente en la declaración de renta, que hacen más atractivo el cambio.

Su experiencia es la opuesta a la de quienes dependen de electrolineras. Su vehículo tiene un rendimiento de 500 kilómetros por carga y un cargador instalado en casa. Dice no haber tenido inconvenientes, es decir, no lo ha dejado tirado por carga, “Sabemos que en ese momento las electrolineras son muy escasas y más en Rionegro, que solo hay una”, señala, y la ubica en Jardines de Llanogrande, donde nos cuenta que cargar allá toma entre 50 minutos y una hora.

Pero Álex no es solo un comprador, es también concejal de Rionegro, y desde ese rol confirma que el vacío de infraestructura ya está sobre la mesa institucional. “Estamos trabajando en un proyecto de acuerdo, buscando la forma de replicar el mismo modelo de Envigado, donde podamos tener electrolineras en el espacio público”, cuenta, como parte de la modificación de largo plazo del POT de este año que se definirá mediante un mapa de calor en qué zonas del municipio podrían instalarse.

Entre el ahorro que describe el edil y el proyecto de electrolineras que impulsa como concejal, hay una distancia clara: una cosa es lo que ya se está discutiendo en el papel, y otra muy distinta lo que hoy encuentra alguien que apenas está pensando en dar el paso. Para quien todavía no tiene un carro o una moto eléctrica, la pregunta no es solo cuánto se ahorraría, sino si Rionegro realmente le da las condiciones para hacer ese cambio con tranquilidad. Esa mirada, la de quien está a punto de decidir, es la que falta para cerrar el panorama completo.

Giran Londoño Lopera, empresario, quien hoy tiene un carro a gasolina, cuenta que lo que más le atrae de un vehículo eléctrico es “la comodidad, la tecnología, la suavidad del vehículo a la hora de andar, y la autonomía”. Pero también tiene sus pensamientos respecto a estos vehículos, su principal temor es “la parte de los repuestos”, explica, por la duda de si se consiguen fácilmente y qué tan duraderos son según el kilometraje. Aun así, no ve el precio como una barrera, al contrario, considera que los carros eléctricos están en buen precio y que las opciones de financiación son asequibles.

Sobre dónde cargaría su futuro vehículo, la respuesta de Giran fue automática: “en casa, comprando e instalando mi propio cargador”. Es la misma solución individual que ya adoptaron Alex y Luisa, y confirma que, para quien piensa comprar hoy en Rionegro, ni siquiera se contempla depender de una electrolinera pública porque simplemente no hay suficientes. Además, él ha investigado, asesorado y su marca de referencia es Tesla, la que más ha investigado antes de decidirse.

Una ola que va más rápido que la ciudad

Contado desde diferentes puntos de vista, Rionegro sí quiere subirse a la movilidad eléctrica, y la gente ya lo está haciendo; las cifras de Laura Marcela Martínez Morales, la demanda que atiende Brian Restrepo, el ahorro que describe Alexander Ospina Ospina y la decisión que Giran Londoño Lopera todavía está por tomar, así lo confirman.

Y ahí está la verdadera prueba para Rionegro, no en frenar este crecimiento, que no se va a detener, sino en dejar de ir un paso atrás de él. El proyecto de electrolineras públicas que impulsa Alex desde el Concejo, dentro de la modificación del POT, es la primera señal de que el municipio empieza a tomarlo en serio. La pregunta que queda abierta es si esa iniciativa llegará a tiempo, o si Rionegro seguirá corriendo detrás de una ola que, según las propias cifras de la Secretaría, ya duplicó su tamaño en un solo año.

Lo que dice la Ley 2486 de 2025:

La norma es de carácter nacional y aplica a vehículos eléctricos livianos de uso individual con motor que no supere los 1.000 vatios: patinetas o scooters eléctricas, mopeds y bicicletas eléctricas urbanas. Estos son sus puntos clave:

  • Edad mínima: 16 años para circular en vías públicas. Entre los 12 y los 15 años solo se permite en ciclorrutas; fuera de esos rangos el vehículo puede ser inmovilizado.
  • Por dónde circular: la ciclorruta es la primera opción obligatoria cuando está disponible y en buen estado; si no existe o está deteriorada, se puede usar el carril derecho de vías autorizadas.
  • Velocidad: 25 km/h en ciclo-infraestructura y 40 km/h en vías autorizadas.
  • Prohibiciones: Está prohibido circular por andenes, zonas peatonales o la red vial nacional, salvo bicicletas y motos pequeñas eléctricas, que pueden usar esa red como una bicicleta convencional — justo el punto que denunciaba Laura sobre las plazas de la Libertad y del Espíritu Santo.
  • Elementos de seguridad: Casco, prendas reflectivas y luces frontales y traseras, las reflectivas entre las 6:00 p. m. y las 6:00 a. m.
  • Multas: Seis salarios mínimos diarios legales vigentes, cerca de 360.000 pesos en 2026, y en algunos casos inmovilización del vehículo. Las causas más frecuentes son circular sin casco, llevar un pasajero adicional, transitar por andenes, exceder la velocidad o conducir bajo efectos de alcohol o drogas.
  • Para conductores de carros y motos: La ley obliga a mantener al menos 1,5 metros de distancia al adelantar a uno de estos usuarios.
  • Lo nuevo: El Ministerio de Transporte ya expidió la reglamentación, que incluye una lámina de identificación obligatoria y empezará a regir el 1 de enero de 2027.

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